Muy recurrente ha sido siempre la temática de los escudos de las provincias y capitales de España en colecciones de todo tipo (véanse la Lotería Nacional o la Filatelia), y cómo no, también en el cupón de la ONCE, siendo varias las series dedicadas a ellos.
La primera se editó en 1985, comenzando el 15 de marzo. La segunda entre 1997 y 1998 (dedicada a las provincias), y la última, entre 2015 y 2016 (serie "Tu Ciudad en una Moneda").
En el caso del escudo de Huesca, cuyo origen data del siglo XVI, existe una curiosa correspondencia con la numismática, pues el jinete contornado y montado en caballo rampante (sobre la leyenda V.V. OSCA -URBS VICTRIX OSCA- "HUESCA CIUDAD VENCEDORA"), y bajo corona real abierta, es el motivo del reverso de algunas monedas ibéricas encontradas precisamente en las proximidades de Huesca. También de la moneda de latón de 10 céntimos de peseta de los años 40. No tiene, por lo tanto, ningún otro significado, siendo un caso excepcional y bastante curioso entre los escudos de España.
Con motivo del 25 aniversario de la celebración de la Exposición Universal de Sevilla, Expo '92, la capital hispalense inicia diferentes conmemoraciones que traerán bonitos recuerdos a los más nostálgicos. La ONCE se hizo eco de ello y ya ha sacado a la luz en este 2017 algún que otro cupón relativo a esta efeméride; no olvidemos que esta organización fue una de las principales partícipes en el proyecto Expo allá por los años 80, contando con pabellón propio en la muestra y editando una de las colecciones más conocidas durante los meses que esta duró.
Cupón conmemorativo del 25 aniversario de la EXPO '92. 20 de abril de 2017
En esta entrada queremos rendir hoy homenaje a la recordada, y querida por muchos, mascota de la Expo, Curro, que, como no podía ser de otro modo, también contó en 1992 con cupón propio, que sirvió como punto de partida a la ya mencionada colección.
Curro fue un diseño del ilustrador y diseñador checo-alemán Heinz Edelmann (1934-2009), conocido mundialmente por haber sido el director artístico del film Yellow Submarine (1968), protagonizado por una imagen psicodélica de los Beatles. Edelmann aseguró en alguna ocasión haber "roto como unos doscientos esbozos" antes de crear a Curro. ¿Y por qué lo pintó como lo pintó? Edelmann respondió en una entrevista que buscaba "un pájaro que volara y fuera libre". ¿Y esa nariz? "pues porque me dio la gana", respondió el autor.
Bocetos de Curro de Edelmann
El diseño de Edelmann resultó ganador en un concurso internacional dirigido por el crítico y director gráfico español Pedro Tabernero, superando a más de veinte aspirantes, entre los que se encontraban Miguel Calatayud o el mismísimo Antonio Mingote.
Curro es un pájaro algo extraño, con patas que se asemejan a las de un elefante, con una gran cresta y un gran pico multicolor de cinco colores diferentes, representación de los cinco continentes. El 20 de abril de 1990, justo dos años antes de la primera apertura de las puertas de la Expo, fue presentado oficialmente en una espectacular fiesta multimedia desarrollada en la conocida Plaza de España de Sevilla.
Al poco se convirtió en una potente imagen de promoción de la Expo.
El primero de una miniserie de 8 cupones del viernes (23 de septiembre de 2003 - 19 de diciembre de 2003), el cupón de Lloyy, enigmático seudónimo del autor de aquel "cuponazo con humor" editado con motivo de la celebración de las Jornadas de Humor Gráfico de la Fundación Universidad de Alcalá de 2003, mostraba a un Quijote montado a lomos de una gran sonrisa.
Pero hoy no hablamos del cupón, sino de la identidad de quien le dio forma: Lloyy.
Lloyy, o Jorge Martínez, es un humorista cubano nacido en La Habana en 1970 que buscó hasta encontrarla la forma de expresar mucho con poco, intentando llegar siempre al mayor número posible de público y de la forma más inmediata. La situación en Cuba a partir de la década de los 90 -años en los que Jorge comenzó a dedicarse al humor gráfico y a la caricatura, no era la más idónea para este tipo de artistas, a pesar del sempiterno idilio entre aquel país y el arte más auténtico.
Ha realizado exposiciones en diversos países de diferentes continentes, obteniendo por ello más de una treintena de premios. Ha experimentado, dentro del campo del humor gráfico, gran cantidad de técnicas: pinturas, grabados, escultura... buscando siempre no caer en una rutina repetitiva.
Su experiencia la ha llevado al campo de la enseñanza, en la que ha impartido cursos y talleres en colegios, institutos, ayuntamientos y centros penitenciarios. También realiza caricatura en vivo en festivales, convenciones y para empresas.
La localidad de Alburquerque se encuentra en las estribaciones de la sierra de San Pedro, en el extremo noroeste de la provincia de Badajoz, muy cerca de Cáceres y Portugal.
Es Villa Ilustre y Ducada, que en otras épocas recibió el nombre de Alba Querqus o Abu al Qurq, aunque su origen se remonta a la Prehistoria, de lo cual dan fe las numerosas pinturas, litografías, sepulturas, estelas funerarias, dólmenes... hallados a sus alrededores.
Alburquerque contó con gran esplendor tras la Reconquista, llevada a cabo por Fernando II. Tras decenas de años de idas y venidas de árabes y cristianos, fue reconquistada por última vez por Fernando III, el Santo (1217).
Alburquerque será testigo de los desmanes de los Infantes de Aragón don Enriqeu y don Pedro. Ante tales hostilidades, don Juan II decidió repartir sus bienes entre los nobles del Concejo, correspondiéndole a don Álvaro de Luna el maestrazgo de Santiago con la Villa y Condado de Alburquerque, tomada en posesión por don Juan el 16 de noviembre de 1432.
En 1546, don Enrique IV da el Señorío a don Beltrán de la Cueva, con el título de Duque de Alburquerque a pesar de las grandes protestas de los vecinos. Este malestar culminaría con el alzamiento de la Villa y su capitulación en 1472.
El castillo fue tomado en 1705 por tropas anglo-portuguesas durante las sangrientas luchas por la conquista de Portugal durante el reinado de Felipe II. Nueve años después pasaría de nuevo a la Corona de España gracias al tratado de las Cortes de Madrid y Lisboa.
Alburqueque fue, además, víctima del saqueo de los franceses, si bien, sus tropas fueron expulsadas por la población el 7 de julio de 1810. Con el triunfo del Régimen Liberal, llegaría la paz definitiva para la población, produciéndose un auge económico importante.
Actualmente, Alburquerque cuenta con casi 5500 habitantes, siendo las del sector primario sus principales fuentes económicas, si bien, el turismo ha experimentado un auge gracias a fiestas como "La Pasión Viviente", celebrada en Semana Santa, su "Festival Medieval" de verano o la Feria de San Mateo, patrón de la villa, y su rico patrimonio monumental, encabezado por el Castillo de Luna, cuya fotografía aparece en el cupón que la ONCE le dedicó el 6 de junio de 2011.
Poco se conoce sobre Ranofer, protagonista del cupón del 14 de marzo de 1994, dedicado a la arqueología egipcia, genial colección editada para el cupón diario de los meses de marzo, abril y mayo de aquel año.
Ranofer (o Ranefer) fue un príncipe del antiguo Egipto durante la V Dinastía, cuyo nombre significa "Ra es hermoso", hijo del faraón Sneferu, del que fue supervisor. Al morir, fue enterrado dentro de una tumba de mastaba en Meidum, pequeña población situada a unos 100 km. al sur de El Cairo junto al Nilo, en cuyas inmediaciones se ubica Saqqara, emplazamiento de la principal necrópolis de la ciudad de Memfis, conocida por la pirámide en la que precisamente se halló a Ranofer y a su padre.
Sus vísceras fueron halladas envueltas en lino y en un cofre, y la importancia de su tumba radica en que su momia es considerado el mejor ejemplo de lo que las técnicas de momificación representaron en el antiguo Egipto. Su cuerpo miraba hacia el este, y estaba moldeado y pintado. Su cabello había sido pintado de negro, y los ojos y las cejas de verde, mientras que la boca apareció pintada de rojo. Los genitales habían sido también cuidadosamente moldeados, el cerebro permaneció en el cráneo
Pirámide en la que fue hallada la tumba de Ranofer
Como curiosidad, Ranofer fue elegido por la novelista americana Eloise Jarvis McGraw para protagonizar una de sus principales obras destinadas a jóvenes y adolescentes: The Golden Goblet, publicada en 1961, en la que el joven príncipe trata de revelar un delito maligno y remodelar su propia vida.
Seguramente, pocos de nosotros podíamos imaginar lo antiguo de este singular, y a la vez útil, objeto.
Pues sí, se trata de un invento que, como bien indicó el cupón del 11 de enero de 2001, perteneciente a la vistosa y colorida serie "Un siglo de ingenio", publicado por la ONCE cuando aún no habíamos terminado de digerir el cambio de siglo, fue patentado hacía por entonces más de 50 años, si bien, los datos oficiales indican que no fue en 1948, sino en 1941, y patentado en 1951. Lo que sí fue inventado en 1948 fue el cierre de gancho y bucle que hoy conocemos, de ahí que esa fuera la fecha indicada en el cupón.
Se trata una creación del suizo Georges de Mistral, un ingeniero electricista que con solo doce años ya había registrado su primera patente. El velcro, del que llegó a vender más de 55.000 kilómetros en un solo año, le hizo realmente rico.
El funcionamiento del velcro, nombre que De Mestral dio a su empresa (nombre compuesto de las palabras francesas velours "terciopelo" y crochet "gancho") se debe a sus dos componentes: una tira de tejido con ganchos diminutos que se acopla a otra más pequeña de tejido con bucles que se unen temporalmente hasta que alguien los separa a voluntad.
En un principio se confeccionó de algodón, lo que resultó ser poco práctico. Años después se optó por el nailon y el poliéster, elementos más resistentes.
El cupón del 14 de noviembre de 2001, uno de mis favoritos, estuvo dedicado al centenario del primer vuelo a motor de la historia, hazaña conocida de los hermanos Wright: Wilbur y Orvill, fabricantes de bicicletas y pioneros en la historia de la aviación, que aparecen, en un diseño muy logrado, en el extremo derecho del boleto.
Junto a ellos, el Wright Flyer, o Flyer I, también conocido como Kitty Hawk, primer prototipo volador a motor de la historia, construido por ellos.
Aquella proeza tuvo lugar el 17 de diciembre de 1903 en Kitty Hawk, pueblo del estado de Carolina del Norte que le otorga apodo al aparato, si bien existen ciertas discrepancias con respecto a la fecha exacta, hecho que pudo haber ocasionado que la ONCE dedicara este cupón conmemorativo en 2001 y no en 2003.
El aparato se mantuvo, a los mandos de Orvill (el de la izquierda), durante 12 segundos en el primero de las cuatro pruebas realizadas aquel día, cubriendo un total de 37 metros, cifra superada con creces en la última prueba, cuando se mantuvo, con Wilbur como piloto (a la derecha), durante 59 segundos, alcanzando los 260 metros de distancia. Ello se consiguió con la ayuda de una catapulta externa, siendo su principal aportación el estudio del sistema de viraje mediante balanceo, estableciendo las bases para cualquier aparato más pesado que el propio aire, algo de gran utilidad para posteriores prototipos.
Imagen del vuelo del Kitty Hawk, con Wilbur a la derecha. Diciembre de 1903 (Según datos oficiales)
El tema mariposas es quizás uno de los más recurrentes en objetos de coleccionismo (véase por ejemplo en billetes de banco o sellos postales). Con un diseño colorido y simplista al mismo tiempo, la ONCE hizo suya una serie dedicada a ellas entre 1986 y 1987, posiblemente una de las más bellas de las editadas en su historia.
El 22 de diciembre salió a la luz el ejemplar número 14, dedicada a la Goneoteryx cleopatra (Papilio Cleopatra sería su nombre en español, aunque muchos la conocen como limonera debido a su color), de la familia Pieridae, la cual incluye más de 1000 especies, la mayoría americanas y asiáticas, aunque, en este caso, hablamos de una mariposa europea; europea y española, pues es muy frecuente en zonas del sur como Sierra Nevada e incluso Portugal.
En ella destaca el pequeño saliente en el borde, muy cerca del ápice, así como el color amarillo limón de sus alas y la mancha naranja. Las hembras, además de carecer de esta mancha, presentan un color más blanquecino. Se reproducen una sola vez al año, entre los meses de mayo y agosto, y la fase de crisálida suele efectuarse en los brotes tiernos de aladiernos.
El invierno lo pasan en estado adulto, lo que hace que sean de las primeras mariposas en volar durante la primavera.
Lo cierto es que no son muchas las ocasiones en las que el cupón ronde homenaje a la bella y peculiar isla de Lanzarote, la más oriental de las islas Canarias.
Me alegró muchísimo ver el del 31 de enero de 2017, ya que fue dedicado a la prodigiosa Cueva de los Verdes, en la población de Haría, a la cual conocí durante una corta estancia en el verano del 2016, lugar que bien merece la visita de cualquier viajero que se acerque por allí.
La Cueva de los Verdes es parte de un tubo volcánico, es decir, del hueco subterráneo producido por la lava de un volcán, el de La Corona, hace más de 5000 años. Su peculiaridad reside precisamente de este hecho, pues esta lava fluyó desde el volcán hasta el océano Atlántico por debajo de otras capas de lava más compactas y resistentes, haciendo posible su formación. Ese mismo tubo subacuático, conocido como El Túnel de la Atlántida, se prolonga ya inmerso en el propio mar durante más de kilómetro y medio, haciendo de este tubo volcánico (contando desde el volcán hasta el final del Túnel de la Atlántida) el tubo volcánico más largo del mundo. Cuenta con rincones de nombres tan particulares como la garganta de la muerte o la puerta mora, y hoy día forma parte de la Red de Centros de Arte, Cultura y Turismo, ya que cuenta, además de su singular belleza, con un auditorio para conciertos.
Su curioso nombre proviene del apellido de la familia que poseía las tierras en la que se halla la cueva, que fue utilizada por la población isleña para refugiarse de los continuos ataques berberiscos.
Interior de la cueva, en el que reposan aguas cristalinas causando curiosos efectos visuales.
La recurrente temática de nuestra fauna local ha tenido a lo largo de la historia del cupón varios momentos de gloria. El primero, aunque la ONCE ya había dedicado anteriormente diferentes series al reino animal (por ej. en 1986), fue la extensa y bella colección que ocupó la imagen del cupón diario entre abril y noviembre de 1988. Dentro de aquella serie, que seguramente "enganchó" a más de un coleccionista, fueron los dedicados a las aves los más numerosos.
El martes 31 de mayo de aquel año, el protagonista fue el mirlo capiblanco, peculiar ave de plumaje oscuro en el macho, y pardo en la hembra, que cuenta con la peculiaridad de su babero blanco. Está bastante extendido por zonas de Escandinavia, el Cáucaso, Gran Bretaña e Irlanda entre otras. En España suele encontrarse en la Sierra de Tramuntana (Mallorca), Serranía de Ronda (Málaga), Pirineos y Montes de Teruel, básicamente en época estival; el mirlo capiblanco es, por tanto, un ave migratoria, que suele llevar una vida solitaria durante los meses de calor, y en comunidad durante los meses de más frío.
Prefiere los sabinares, donde encuentra los frutos de los que se alimenta, aunque no le hace ascos a lombrices e insectos. Coloca sus huevos en nidos bien elaborados, en arbustos. Es conocido por su peculiar canto (ver vídeo)
Cuando, con 13 años, mi abuelo me dio este cupón, el del 2 de septiembre de 1998, me pregunté quién sería el peculiar personaje con sombrero y bigote de la foto, aquel Fridtjof Nansen que bien hubiera podido pasar por sheriff tejano, claro que, entonces, pocas personas tenían acceso a internet, y si no contabas con una buena enciclopedia en tu casa...
Pues bien, Fridtjof Nansen no fue, resultando obvio al haber obtenido un Nobel de la Paz, uno de esos sheriff del Western norteamericano. Ni siquiera era americano, sino noruego, y dedicó buena parte de su vida, como buen zoólogo, a labores científicas.
Entonces, ¿cómo pudo un zoólogo (además de explorador y campeón mundial de esquí y patinaje sobre hielo) haber obtenido el galardón del Nobel de la Paz? Sencillo. En la década de los años 20 del siglo XX, trabajó para la Sociedad de Naciones, organización que sentó las bases de la actual ONU, tras su nombramiento como Alto Comisionado en 1921, trabajando en el intercambio de prisioneros de guerra y ayuda a los afectados por la Gran Hambruna Rusa, gestionando ayuda alimentaria en el sur de la URSS (actual región del Volga, países del Cáucaso y Ucrania) a un total de unos 22 millones de personas. Su principal iniciativa fue el llamado Pasaporte Nansen, una cédula personal destinada a servir como documento de viaje a los refugiados de la Primera Guerra Mundial.
En su juventud realizó expediciones a Groenlandia, cuya condición insular aún se ignoraba, duro ejercicio de preparación para la gran empresa de conquistar el Polo Norte y hallar el Paso del Noroeste, para lo que incluso llegó a diseñar un barco, llamado Fram (adelante), usado por el mismísimo Roald Amundsen, primer hombre en llegar a la Antártida. Nansen fue el primer hombre en llegar a los 86º latitud norte, punto muy próximo al polo, aventura plasmada en uno de sus muchos libros: Hacia el Polo, aunque fueron sus iniciativas humanitarias las que le valieron, al final de su vida, al Nobel de la Paz en 1922, ocho años antes de su muerte, acaecida en Oslo.
Cupón del martes 6 de febrero de 1990, en el que aparece el char-à-banc
Ilustración del Char-á-banc empleado en el cupón. Meubles et Objects de Goût, 1825
Entre los meses de enero y marzo de 1990, la ONCE sacó a la luz una serie dedicada a carruajes históricos que, sirviéndose de unos bosquejos un tanto arcaicos, ofreció al coleccionista toda una gama de ejemplares, abarcando desde épocas tan dispares como el año 3500 a.C. hasta carruajes clásicos de los siglos XVIII o XIX empleados por las más reputadas Cortes europeas.
Estas imágenes fueron, en su gran mayoría, extraídas de la titulada obra de 1825 Meubles et Objects de Goût, de autoría francesa (Pierre de la Mesangère [1761-1831], profesor de Filosofía y Letras del Collège de la Flèche), dedicada a decoración de interiores y vehículos hipomóviles (tirados por caballos).
En el caso del cupón del 6 de febrero, martes, un mal llamado Char a Banes (su apelativo real es Char-à-banc o Charabanc) ocupó la imagen del cupón. Este tipo de vehículos, que contaba con diferentes tipos, traspasó fronteras llegando incluso a Inglaterra, donde fue empleado, tal como muestra la siguiente imagen obtenida de la citada obra, por la mismísima reina Victoria. Su morfología era bastante simple y sus dimensiones podían cambiar en función del número de personas que precisara acarrear, yendo desde unas pocas hasta 35 ó 40. Contaba, por lo general, con cuatro ruedas, y los bancos se disponían paralelos a los ejes. Podía contar con entoldado a modo de cubierta, algo tremendamente útil en regiones lluviosas como el norte de Francia o las islas británicas.
Se acerca el 20 de enero, y como cada año, la provincia de Guipúzcoa se prepara para la celebración de una de sus fiestas mayores, la Tamborrada. En honor a su patrón, San Sebastián de Soreasu -al igual que ocurre en la capital-, Azpeitia, población de unos 15.000 habitantes ubicada en pleno centro de la provincia, da el pistoletazo de salida a su célebre Tamborrada en las vísperas de su gran día. La ONCE, a modo de prolegómeno, editó un cupón como reconocimiento a la trascendencia de este evento el viernes 19 de enero del 2005, como parte de la serie iniciada el año anterior dedicada a Fiestas Nacionales, publicados en viernes no sucesivos.
El origen de la Tamborrada de Azpeitia se debe a la idea de dos jóvenes sacerdotes de San Sebastián, enviados como capellanes a esta localidad, el 1º de las RR. de Jesús-María, y el 2º de las Esclavas del Sagrado Corazón.
Al ver que Azpeitia festejaba el día de su Santo Patrón, se les ocurrió la idea de organizar una Tamborrada al igual que ocurría (y sigue ocurriendo) en la capital. Hablamos del año 1956, y a partir de entonces, cada año, este festejo fue ganando adeptos y popularidad, creándose el año siguiente la Tamborrada Infantil, vigente hoy día, si bien aquel año no hizo buen tiempo y no consiguió obtener el entusiasmo de la población.
Hoy día, el grupo de adultos da inicio a la Tamborrada. Pertenecen a distintos txokos (sociedades gastronómicas), cada una con su atuendo característico y recorren las calles del bello casco histórico al son de la Marcha de San Sebastián hasta llegar a la Plaza Mayor pasando por la parroquia en la que es venerado el Santo Patrón. Cuando el reloj de la casa consistorial comienza a marcar la medianoche, todos miran a las manos del director en un silencio abismal, a la espera de que dé la señal para comenzar a tocar de nuevo, y todos juntos, la Marcha de San Sebastián. Tras media hora de frenética tamborrada, cada grupo de retira a su txoko para continuar con la fiesta.
El día 20, día de San Sebastián, la banda de música local recorre las calles entonando el típico pasacalle. Toda la Corporación se dirige a la parroquia de San Sebastián de Soreasu, que es sacado en procesión, precedida de la banda y dos grupos de Tamboreros.
Después, varios centenares de niños tocan su tamborrada particular recorriendo las mismas calles que los adultos, acompañados por una vistosa carroza creada para la ocasión. Todo termina con el Toro Ensogado y el Sokamuturra, término que, en euskera, designa al espectáculo popular taurino también llamado Toro Ensogado.
Plaza Mayor de Azpeitia, uno de los emplazamientos de la fiesta de La Tamborrada. Cupón del 19 de octubre de 2001
Tamborrada de Azpeitia - 50 años, de Mª del Carmen Altuna F.I. (Azpeitia - 2007)
La ciudad de Córdoba cuenta, desde el 29 de enero de 1961, con un curioso reloj que cuenta con la peculiaridad de que, en lugar de campanadas, es el sonido de la guitarra del compositor local Juan Serrano, que aún hoy marca los cuartos, las medias horas y las horas en punto siempre precedidas de unos compases de soleá.
Juan Serrano, autor de los compases del reloj de Las Tendillas
El reloj, que sustituyó en su momento a otro que operó entre 1929 y 1945 y que dejó de funcionar, es una iniciativa Phlips España, que durante unos años añadió al reloj un anuncio publicitario con la voz inconfundible de Matías Prats Cañete (nacido en Villa del Río, provincia de Córdoba) que lanzaba al aire el eslogan Mejores no hay, de seguro aún recordado por muchos cordobeses. Desde su inauguración y hasta hoy, gran parte de la población de Córdoba ha convertido en una de sus más arraigadas tradiciones el tomar las uvas de nochevieja en la Plaza de las Tendillas, algo que recogió el cupón de Fin de Semana el 30 de diciembre de 2007.
Quizás, en los últimos años, los cupones navideños de la ONCE han perdido la chispa de años atrás, en los que esta festividad colmaba la imagen de los boletos incluso bastantes días antes de su propio inicio, teniendo una temática concreta en cada ocasión. Así, por ejemplo, la navidad 94/95 estuvo dedicada a los juguetes (esta me inició en la colección), la 96/97 a dulces típicos navideños en una espléndida serie llamada "Dulce Navidad", o en el caso de la 98/99, a las figuras del belén.
Doce años después, ya en 2010, año en que, desafortunadamente, sólo tres cupones recordaban las entrañables fechas que se vivían, salieron a la luz, como dato curioso, tres cupones que rescataron la imagen de algunos de entonces. El día de navidad de 2010, la ONCE sacó a la venta un cupón de "Fin de Semana" dedicado al "Misterio". Aquella imagen ya se había dejado ver en 1998, también en el día de Navidad, en "Cuponazo del Viernes". Un caso similar representa el cupón del 1 de enero de 2010, dedicado a Herodes, siendo aquel un cupón idéntico al del martes 29 de diciembre de 1998. Finalmente, el 6 de enero de 2011, día de Reyes, fue el rey Baltasar el "dueño" del cupón, habiéndolo sido, de forma exacta, el día el 5 de enero de 1999. Esta curiosidad probablemente haga que todos los coleccionistas de cupones se pregunten hasta dónde llega la base de datos de imágenes de la ONCE, algo que, quién sabe, algún día descubramos en este blog.
El 2 de marzo de 2007 salió a la venta un cupón conmemorativo del viernes en el que aparecía el denominado Guerrer de Moixent, en el que no se detallaba ningún pormenor acerca de su singularidad.
Pues bien, esta estatuilla de bronce fundido, de poco más de siete centímetros de longitud y de nombre castellanizado Guerrero de Mogente, o de Moixent, se trata de una figurilla encontrada, como bien reza en el cupón, el año 1931, con lo que su motivo fue la conmemoración del 75 aniversario de su hallazgo, de manos de un obrero llamado Vicente Espí en el poblado íbero de La Bastida de Les Alcusses, un yacimiento del siglo IV a.C. ubicado en Serra Grossa (provincia de Valencia) del que ya se tenía constancia en 1909.
La figura representa a un guerrero con caso y pluma montado a caballo de gran valor arqueológico, si bien se estima que pudiera tratarse de una ofrenda a los dioses íberos. Se encuentra actualmente expuesto en el Museo de Prehistoria de Valencia. Del mismo modo, el yacimiento de Les Alcusses, donde convivían guerreros, campesinos, comerciantes y artesanos, y considerado uno de los puntos obligados del visitante, también se encuentra abierto al público.
"Voy a construir un coche para el pueblo, el automóvil universal".
Esta fue la frase proclamada por el americano Henry Ford (1863-1947) en 1906, cuando ya le rondaba en la cabeza la idea del mítico Ford "T", antesala verdadera del coche que conocemos hoy día.
El éxito de su archiconocido modelo "T" se debe a su producción masiva, producto de de la sustancial mejoría en las cadenas de montaje que, inspirándose en la fábrica de fusiles -y también en la improvisación- fue capaz de llevar a cabo Henry, lo que, además, le sirvió para adelantarse a sus principales competidores, ya que el precio, por primera vez en un coche, era asequible para la gente "normal".
Henry Ford fotografiado junto a su Ford T. Año 1926.
De este modo, con una producción que se extendió desde 1908 hasta 1927, con dos únicas velocidades, 20 caballos, una velocidad máxima de unos 70 km./h., un consumo algo desorbitado y poco más de media tonelada de peso, el modelo "T" supuso uno de los impactos sociales y tecnológicos más importantes de principios del siglo XX.
Tuvo muchas variantes, pero la típica imagen del Ford "T" es la que nos regala el cupón del 1 de octubre de 1985. Precioso cupón perteneciente a la serie "Automovilismo" (Septiembre-noviembre de 1985).
Todo el mundo sabe quién fue o ha oído hablar del Arcipreste de Hita, clérigo de nombre Juan Ruiz, que ejerció como clérigo en la pequeña localidad de Hita (si bien ni nació ni murió en ella) durante los siglos XIII y XIV, autor del Libro del Buen Amor, pero ¿qué sabemos realmente de Hita?
Se trata de una población ubicada en la comarca de La Alcarria, provincia de Guadalajara, de apenas poco más de 300 habitantes. El cupón de la ONCE mostró, allá por el año 1986, una imagen de, quizás, uno de sus enclaves más reconocibles, la Puerta de Santa María, como representación de la localidad en su serie sobre monumentos españoles, serie que carecía realmente de un nombre concreto. Hoy día este lugar se percibe diferente. La Puerta de Santa María, que no era sino la entrada principal de su muralla -mandada construir por el Marqués de Santillana en el siglo XV-. Sufrió graves daños durante la Guerra Civil Española, reconstruida en 1965, y restaurada en 2005.
Aspecto de la Puerta de Santa María en la actualidad
Hita es conocida, además, por su Festival Medieval, evento de interés turístico nacional, que, como no podía ser de otro modo, consiste principalmente en representaciones teatrales de grandes obras medievales, entre las que se encuentra El Libro del Buen Amor, interpretadas por actores de renombre y agrupaciones amateur. El evento siempre cuenta con otras secciones, como su ya célebre torneo, en el que unos caballeros compiten bohordo, caña, estafermo o sortija en mano, tal como se percibió en el cupón conmemorativo del 2 de julio de 2004, editado en honor a las fiestas, que se celebran el primer sábado de ese mes. Desfiles, muestras de cetrería... completan los festejos, que siempre cuentan con la íntima colaboración de los propios habitantes de la localidad, quienes se atavían para la ocasión, personificando diferentes personajes propios de las obras medievales más famosas como los bufones o los juglares. Para no perdérselo.
Vídeo Resumen de la 56ª edición del Festival Medieval de Hita
De todas las colecciones, una de las más especiales, sin duda, es la que editó la ONCE entre 1999 y 2000 con motivo del 150 aniversario de la llegada del ferrocarril a España.
Ya nos acordamos del mítico Tren del Centenario en este blog hace ahora casi un año, y en esta ocasión hablaremos de la Serie 353 de Renfe, máquinas que muchos recordarán como las 3000-T, de mayor potencia que sus hermanas de la Serie 352.
Esta serie contaba con 5 locomotoras diésel encargadas de remolcar el conocido Talgo III desde finales de la década de los 60, capaces de alcanzar velocidades superiores a los 220 km/h y fabricadas en Alemania para líneas internacionales, como la Madrid-París, vía Burgos, Vitoria, Hendaya y Burdeos; la Barcelona-Ginebra vía Narbonne y Montpellier, o la Barcelona-París, para lo que precisaban bogies de ancho internacional (en España las vías son algo más estrechas) para poder llegar a su destino.
Actualmente, debido a accidentes e incendios sufridos, solo se conserva en buen estado un ejemplar de la serie, que se halla expuesto en el Museo Ferroviario de Vilanova i la Geltrú (Barcelona).
Estas locomotoras recibían un pintado que las hacía inconfundibles: rojo y gris plata, y como nota curiosa, ostentaron en su día el récord de velocidad mundial en tracción Diésel, dándose un nada desdeñable máximo de 230 km/h el 4 de mayo de 1978 (recordemos que el AVE suele alcanzar un máximo que ronda los 300 km/h), algo extraordinario para la época de la que hablamos. Este récord se alcanzó entre las estaciones de Alcázar de San Juan y Pedro Muñoz (Ciudad Real).
La electrificación del ferrocarril de los años 80 llevaron a las 353 a un esperado declive, dejándose operativas en puntos muy concretos de la geografía ibérica. Los ejes Badajoz-Lisboa, Granada-Almería, Murcia-Cartagena o Madrid-Burgos fueron sus últimos radios de acción, sin embargo, aguantó la envestida del ferrocarril eléctrico hasta ya entrado el siglo XXI. Tras 41 años operativa, la última máquina de esta serie fue jubilada el 25 de septiembre de 2003. La ONCE dedicó a la locomotora s/353 su cupón el viernes16 de julio de 1999, 4 años antes de aquella fecha.