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29.10.17

EL PINZÓN VULGAR Y SU EXCELENTE CUPÓN DE 1988

Este bello cupón de 1988 dedicado al pinzón vulgar llegó a mis manos gracias a la familia madrileña Pinzón, que me cedió de forma totalmente altruista la colección completa de su difunto padre. A ellos le debo la mayor parte de los cupones de poseo de los años 80.
Se trata de un ejemplar de la serie Fauna Ibérica, la primera de muchas dedicadas a esta temática, la cual mostró durante meses excelentes ilustraciones de diferentes especies de la fauna de nuestro país. Esta serie se volcó de manera especial con las aves, de entre las que se encuentra el pinzón vulgar, protagonista del cupón del 10 de octubre.


Suele definirse al pinzón real como un ave del tamaño del gorrión, muy abundante y bien distribuida por toda la geografía ibérica, siendo sus áreas favoritas los valles y dehesas de escasa arboleda: Valle del Ebro, Valle del Guadalquivir, Comarca de La Serena (Extremadura), La Mancha, etc., aunque también existen numerosas colonias en Galicia, donde se le conoce como pimpín, Baleares, Ceuta, Melilla y Canarias, donde se encuentra amenazada.
Es una semimigradora, lo que significa que emigran con más frecuencia los que residen temporalmente en mayores latitudes. Suele crecer el número de estas aves en cielo español durante los meses de invierno. Son también muy comunes en lugares tan dispares como Siberia, Mongolia o los archipiélagos portugueses de las Azores.
Son aves omnívoras; su dieta abarca insectos, frutos, brotes carnosos, yemas de huevos de otras aves y ciertas semillas, como las del girasol o la haya.
 Se distinguen por poseer -tanto machos como hembras- una llamativa mancha blanca en el hombro, la cual es muy visible en pleno vuelo. Los machos se diferencian de las hembras por la tonalidad del resto de sus plumas. En el caso de los machos (en el cupón está representado un macho), se caracteriza por su color salmón en el vientre, pecho y mejillas. También se aprecian colores azulados o grisáceos, predominantes en el píleo y nuca. En primavera exhiben, además, una banda negra en la frente. Las hembras, por contra, presentan un plumaje dominado por tonos pardos apagados.



Ilustración artística de un pinzón real, gentileza de SEO Bird Life.

15.10.17

JOSEP LLUIS SERT, EL ARQUITECTO NOVECENTISTA QUE SE CODEÓ CON CERVANTES Y DA VINCI


Uno de nuestros arquitectos más influyentes del siglo XX, Josep Lluis Sert, compartió de forma singular -y algo chocante- serie con nombres de la talla de Cervantes, Da Vinci, Mozart o Bach, colección que mostró durante dos años, los de 1987 y 1988, las efigies de algunos de los personajes más ilustres de la historia universal cada viernes. Aquella serie, encabezada por el mítico Antonio Vicente Mosquete, careció de nombre oficial, y vino a sustituir a la sencilla colección inaugural del Cuponazo dedicada a plantas ornamentales.

Sert, nacido en Barcelona, se interesó desde muy pronto por la obra de Gaudí, sin embargo, su influencia procede sobre todo de su contemporáneo helvético-francés Le Corbusier, con el que colaboró durante años.
Sus primeras obras fueron diseñadas en la década de los 30, convirtiéndose en uno de los principales promotores del llamado estilo mediterráneo, en el que predominan los colores claros, la luminosidad y una sencillez con carácter racionalista, término por el que se dio a conocer fuera de nuestras fronteras.
Fue miembro fundador de la GATEPAC (Grupo de Artistas y Técnicos Españoles para el Progreso de la Arquitectura Contemporánea). Se exilió a Estados Unidos presionado por el gobierno de la Dictadura, e inhabilitado para el ejercicio de la aquitectura. Allí creó la Town Planning Associates, estudio de arquitectura y urbanismo son el que consiguió llevar a cabo grandes proyectos urbanísticos no solo en Norteamérica, sino también en Latinoamérica.
Ejerció más tarde como profesor en la exitosa Universidad de Yale, y fue nombrado decano en la Escuela de Diseño de la Universidad de Harvard, cargo que ejerció hasta 1969.
Sert conservó la atmósfera mediterránea en gran parte de sus obras, plasmadas incluso en su país de acogida. Recibió la Medalla de Oro de la Generalitat de Cataluña en 1981, y un año después, la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes.
Entre sus principales obras están el Holyoke Center o el Peabody Terrace de Massachusetts, el campus de la Universidad de Boston, el edificio Eastwood de Nueva York, la Embajada de Estados Unidos en Bagdad (Irak), o el pabellón de España de la Exposición Universal de París de 1937.


4.6.17

¿DE DÓNDE SALIERON AQUELLAS IMÁGENES? CUPONES CON MENSAJE: LOS OFICIOS

Una de las cosas que todo coleccionista se pregunta es de dónde se obtienen las imágenes que se representan en el cupón. Quizás, hoy en día es mucho más fácil imaginárselo; las opciones de edición e impresión son numerosas, existen programas informáticos que facilitan mucho esta labor, así como cámaras fotográficas, etc. (mención aparte merece la pregunta de quién se encarga de estas cosas en la ONCE). Posiblemente, durante los primeros años de cupones coleccionables (como yo los llamo) -hablamos de la segunda mitad de la década de los 80-, en tiempos en los que ni siquiera existía eso que llaman "derechos de autor", la elección de una imagen era cosa más sencilla.

De entre los cupones editados -y que son muchos- los que más me han hecho preguntarme estas cosas son los de 1987 y 1988. Me refiero a aquellos en los que aparecía una letra y un dibujo (estilo grabado), en ocasiones bastante extraño.
Aquellos cupones llevaban consigo un mensaje que a todos suena: LA ILUSIÓN DE TODOS LOS DÍAS, o, en algún caso, su variante LA ILUSIÓN DE CADA DÍA, eslogan aún vigente treinta años después, que, aunque siempre ha sido más común en el reverso del cupón, en aquella época podía leerse, si se unían todos los cupones precisos y en el mismo orden en el que iban saliendo a la venta, en el anverso.

Eslogan LA ILUSIÓN DE TODOS LOS DÍAS (16 de diciembre '87 - 26 de enero '88). Imagen de Manu García (El Museo del Cupón)

Aquellas imágenes, que ocupaban la mayor parte del anverso del cupón junto a una letra que quedaba en la esquina inferior izquierda, fueron obtenidas de unas aleluyas creadas nada menos que en 1873 con técnica xilográfica, consistente en grabar imágenes en una plancha de madera, y que hoy forman parte del Museo de la Fundación Joaquín Díaz de la localidad de Urueña (Valladolid), si bien vieron la luz en Madrid, en la imprenta conocida como "Taller de Marés y Compañía", ubicada entonces en la calle Juanelo, nº 19, en pleno centro de la capital.

Entendemos por "aleluya", al pliego de papel impreso por una cara que contiene un conjunto de  viñetas (generalmente 48) en cuyo pie suelen aparecer unos versos que aluden a la escena representada. (...) Constituyen primitivas formas de lectura con imágenes, directamente emparentadas con los pliegos de cordel y destinadas a un público infantil o iletrado.  -Definición de la propia Fundación-.
A los gritos de "¡Aleluyas, aleluyas finas, que pasa la procesión!" o "¡Aleluyas finas, aleluyas, que va a pasar Dios"! anunciaban en el siglo XIX y XX los vendedores ambulantes estos papeles en donde se contaban historias del tema más diverso para ser recitadas, leídas o escuchadas por el pueblo llano.
También servían para ser recortadas en pequeños pedazos de papel y arrojadas sobre carrera que iba a hacer alguna procesión o sobre el público que estaba en el templo el sábado santo cuando, después de haberse omitido la palabra durante toda la Cuaresma, se gritaba "¡Aleluya".

A pesar de la popularidad alcanzada por las aleluyas (precursoras del moderno cómic), tuvo muchos detractores, que culpaban de su antipatía hacia ellas a las estrofas y dibujos, a veces vulgares, que representaban.

Aleluyas de las que se extrajeron las imágenes del cupón (1987-1988)

En la imagen anterior se pueden observar las aleluyas publicadas en el cupón. De entre todas, cabe destacar la del 17 de diciembre de 1987, que representa precisamente a un vendedor decimonónico de "aleluyas". Yo, particularmente, sigo preguntándome qué significa "I... Rábanos", u "Omono" (que en la aleluya aparece como "Xinno Omono".




La Fundación Joaquín Díaz, la encargada de custodiar estas joyas, abarca varios museos (de entre los que destaca el de Instrumentos Musicales, y su biblioteca, en la que se guarda una inmensa colección de aleluyas. Su propulsor, Joaquín Díaz, zamorano afincado en Valladolid, comenzó a dedicarse al estudio y divulgación de diversos aspectos de tradición oral: romances, canciones, cuentos, expresiones populares... y ha publicado centenares de artículos, ensayos y libros, grabado más de sesenta discos y hasta dirigido a numerosos grupos de música tradicional.

Joaquí Díaz en la biblioteca en la que se guardan las aleluyas originales

29.1.17

FAUNA IBÉRICA: UN MIRLO CAPIBLANCO SE CUELA EN EL CUPÓN

La recurrente temática de nuestra fauna local ha tenido a lo largo de la historia del cupón varios momentos de gloria. El primero, aunque la ONCE ya había dedicado anteriormente diferentes series al reino animal (por ej. en 1986), fue la extensa y bella colección que ocupó la imagen del cupón diario entre abril y noviembre de 1988. Dentro de aquella serie, que seguramente "enganchó" a más de un coleccionista, fueron los dedicados a las aves los más numerosos.

El martes 31 de mayo de aquel año, el protagonista fue el mirlo capiblanco, peculiar ave de plumaje oscuro en el macho, y pardo en la hembra, que cuenta con la peculiaridad de su babero blanco. Está bastante extendido por zonas de Escandinavia, el Cáucaso, Gran Bretaña e Irlanda entre otras. En España suele encontrarse en la Sierra de Tramuntana (Mallorca), Serranía de Ronda (Málaga), Pirineos y Montes de Teruel, básicamente en época estival; el mirlo capiblanco es, por tanto, un ave migratoria, que suele llevar una vida solitaria durante los meses de calor, y en comunidad durante los meses de más frío.
Prefiere los sabinares, donde encuentra los frutos de los que se alimenta, aunque no le hace ascos a lombrices e insectos. Coloca sus huevos en nidos bien elaborados, en arbustos. Es conocido por su peculiar canto (ver vídeo)


15.4.16

EL ROQUERO ROJO, UNA PEQUEÑA AVE MIGRATORIA.


El año 1988, año en que la ONCE celebraba su cincuentenario, se caracterizó por haberse mantenido, durante 8 meses, la extraordinaria colección dedicada a la fauna ibérica, la primera gran colección de esta índole continuada en 1993 y el año 2000, si bien, la de 1988 gana por mucho en vistosidad, ya que las imágenes representadas no se tratan de meras fotografías, sino de coloridas ilustraciones que la hacen única. De todas las familias del reino animal, las aves fueron mayoría en aquella ocasión.
El 21 de septiembre fue turno del roquero rojo, una especie migratoria no del todo conocida que en verano se distribuye por todos los sistemas montañosos relativamente cercanos al Mediterráneo, y entre ellos están el Sistemá Ibérico, Cordillera Cantábrica, los Sistemas Béticos, Sistema Central, Pirineos o incluso en la Sierra de Tramuntana, en Mallorca, para dar comienzo a la época de cría. En invierno se desplaza hasta Oriente Próximo y las sabanas africanas al norte del Ecuador. Se estima que en España se crían cada año en torno a 5000 ejemplares cada año.


Habitualmente consume insectos de gran tamaño: escarabajos, saltamontes u orugas, aunque en otoño puede consumir también ciertos frutos secos, razón por la que prefiere zonas montañosas de matorral alto en zonas cálidas, donde la variedad de insectos es abundante. 

Como suele ocurrir en el caso de las aves, el macho es mucho más vistoso que la hembra; exhibe un plumaje que lo hace inconfundible, luciendo un colo azul grisáceo muy llamativo que contrasta notablemente con el naranja que cubre su pecho y el vientre. Muestra una amplia mancha blanca en la parte posterior de la espalda, con alas oscuras, cola anaranjada y una banda color pardo. Puede alcanzar hasta los 18 centímetros de longitud y en torno a 37 de envergadura

9.12.15

LOS CUPONES MÁS DIFÍCILES DE ENCONTRAR

De entre los obstáculos que se encuentra el coleccionista de cupones de la ONCE, el principal -y más aún tras más de 30 años de sorteos (editándose los cupones que lo llamo "coleccionables")- es el de encontrar los más antiguos, o sea, los de los primeros días de enero de 1984 (dejándose al margen, insisto, los anteriores a 1983), aunque, sin tratarse de cupones del primer mes de sorteo ordinario tal como los conocemos hoy día, existen dos cupones en concreto que seguro que ha dado más de un quebradero de cabeza a más de un coleccionista, de entre los cuales, me incluyo yo, por supuesto.
Y es que los cupones que a continuación se muestran, los del 19 de marzo de 1984 y 8 de diciembre de 1988 bien merecen el calificativo de "difíciles". El motivo, claro, no podía ser otro que la fecha para los que se editaron, ambos días festivos entonces (día de San José y día de la Inmaculada).

En el primer caso, el cupón, de 50 pesetas, solo se vendió en Cataluña, por lo que la tirada fue notablemente inferior a la normal. En el segundo caso, día de la Inmaculada del año 1988, el cupón, de 100 pesetas, dedicado al santuario pontevedrés de Pauxón y perteneciente a la colección de los viernes "Monumentos de España", solo se vendió en el País Vasco, lo que lo hace aún más difícil que el primero (tirada para una población que llegaba a poco más de dos millones de personas).



Por fortuna, el primero que conseguí fue el de 1988; me lo proporcionó la familia Luzón, de Madrid capital, la cual me cedió la colección completa del padre de la familia ya fallecido, personas entrañables a las que les estoy tremendamente agradecido. El de 1984 fue, en mi caso, una de las tres últimas faltas de mi lista. Lo conseguí a principios de 2015.