Mostrando entradas con la etiqueta Cupones de 2004. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cupones de 2004. Mostrar todas las entradas

5.9.16

HITA, PEQUEÑA LOCALIDAD, FAMOSO ARCIPRESTAZGO Y... PROTAGONISTA DE DOS CUPONES


Todo el mundo sabe quién fue o ha oído hablar del Arcipreste de Hita, clérigo de nombre Juan Ruiz, que ejerció como clérigo en la pequeña localidad de Hita (si bien ni nació ni murió en ella) durante los siglos XIII y XIV, autor del Libro del Buen Amor, pero ¿qué sabemos realmente de Hita?

Se trata de una población ubicada en la comarca de La Alcarria, provincia de Guadalajara, de apenas poco más de 300 habitantes. El cupón de la ONCE mostró, allá por el año 1986, una imagen de, quizás, uno de sus enclaves más reconocibles, la Puerta de Santa María, como representación de la localidad en su serie sobre monumentos españoles, serie que carecía realmente de un nombre concreto. Hoy día este lugar se percibe diferente. La Puerta de Santa María, que no era sino la entrada principal de su muralla -mandada construir por el Marqués de Santillana en el siglo XV-. Sufrió graves daños durante la Guerra Civil Española, reconstruida en 1965, y restaurada en 2005.

Aspecto de la Puerta de Santa María en la actualidad
Hita es conocida, además, por su Festival Medieval, evento de interés turístico nacional, que, como no podía ser de otro modo, consiste principalmente en representaciones teatrales de grandes obras medievales, entre las que se encuentra El Libro del Buen Amor, interpretadas por actores de renombre y agrupaciones amateur. El evento siempre cuenta con otras secciones, como su ya célebre torneo, en el que unos caballeros compiten bohordo, caña, estafermo o sortija en mano, tal como se percibió en el cupón conmemorativo del 2 de julio de 2004, editado en honor a las fiestas, que se celebran el primer sábado de ese mes. Desfiles, muestras de cetrería... completan los festejos, que siempre cuentan con la íntima colaboración de los propios habitantes de la localidad, quienes se atavían para la ocasión, personificando diferentes personajes propios de las obras medievales más famosas como los bufones o los juglares. Para no perdérselo.


Vídeo Resumen de la 56ª edición del Festival Medieval de Hita

7.5.16

EL GOALBALL, DEPORTE PARA CIEGOS

El goalball, protagonista del cupón en nada menos que en cinco ocasiones -y es que este es un deporte paralímpico creado casi exclusivamente para ciegos y otros deficientes visuales-, es una disciplina poco conocida, si bien, por sus características, es bien merecedor de una mayor promoción.
Dos equipos de tres jugadores cada uno intentan meter gol en la portería contraria mediante el lanzamiento del balón con las manos. La mecánica es muy parecida a la de los bolos, ya que la pelota debe ir a ras del suelo. Cualquiera de los tres jugadores de cada equipo intentará marcar y que el balón no entre en su portería.

Los jugadores llevan antifaz con el fin de asegurar igualdad de condiciones para todos, ya que este deporte también lo practica gente con resto visual.
El balón va relleno de cascabeles, únicos elementos que permiten al adversario intuir la situación del balón. Su tamaño es como el balón de baloncesto, con ocho agujeros para que el sonido de los cascabeles salga al exterior. Su peso es de un kilo y cuarto.

En la pista se colocan líneas en relieve para delimitar los extremos. La pista tiene 18 metros de largo por 9 de ancho, y se divide en seis áreas. Las líneas interiores, que sirven para indicar a los jugadores su posición dentro del campo también tienen relieves reconocibles al tacto.

Un partido dura 24 minutos, con dos mitades de 12 minutos cada una. El descanso entre mitad y mitad dura solo tres minutos.

La ONCE editó cupones relativos a este deporte en 1992, 1998, 2004, 2008 y 2012. En todas las ocasiones, exceptuando la de 1998, la edición se debió a la celebración de sendos Juegos Paralímpicos (Barcelona, Atenas, Pekín y Londres). En 1998, el cupón dedicado al goalball forma parte de una serie especial dedicada a deportes para ciegos que se editó previa celebración de los Juegos Internacionales de Deportes para Ciegos, que aquel año se celebraron en Madrid.









Recomendamos: Visita la web de la Federación Española de Goalball
Web oficial del Goalball en España

19.11.15

LOS AMANTES DE TERUEL. ¿QUIÉNES ERAN?


Recuerdo cuando, cursando mi primer año de Carrera en Córdoba, me interesé por los protagonistas del cupón del 13 de febrero, víspera de San Valentín, y es que el hecho de que la ONCE se lo dedicara a los Amantes de Teruel no es algo casual.

Había oído hablar de ellos en algún documental de historia nacional, pero hasta que lo vi impreso en aquel cupón, no me había interesado por su historia, la de dos jóvenes turolenses: Juan Martínez de Marcilla (conocido por la tradición popular por el nombre de Diego) e Isabel de Segura.
La historia, o más bien leyenda, cuenta que Juan Martínez era despreciado por el padre de Isabel, por su bajo poder económico, por lo que el joven marchó, tras hacer prometer a Isabel que esperaría pacientemente su vuelta, cinco años a trabajar por mar y por tierra, peleando contra moros, obteniendo "cien mil sueldos" durante este periodo de tiempo.
El padre de Isabel aprovechó ese tiempo para importunar a su hija, ya que quería que tomase algún marido antes de la vuelta de Juan. Ella le contestó que había votado virginidad hasta que tuviese cumplidos los veinte años, alegando que las mujeres no debían casarse hasta que pudieses y supiesen regir su casa. El padre complació el deseo de su hija.
Al pasar cinco años, Juan aún no había vuelto, y el padre de Isabel insistió a su hija ante la necesidad de que tomara compañía el resto de su vida. Ella, viendo que el plazo que le había marcado Juan había expirado, tomó en consideración las palabras de su padre, siendo desposada en poco tiempo.

Sepulcro de los Amantes de Teruel, de Juan de Ávalos,
en la iglesia de San Pedro de Teruel

Al poco, Juan regresó, y ante su amada, quien ya era mujer casada, dijo: -Bésame, que me muero. Y ella repuso: -No quiera Dios que yo falte a mi marido. Por la pasión de Jesucristo os suplico que busquéis a otra, que de mí no hagáis cuenta, pues si a Dios no complace, tampoco me complace a mí. Él insistió: -Bésame que me muero", recibiendo la inmediata negativa de Isabel, lo que provocó que, finalmente, Juan cayera muerto de verdad.

Isabel corrió a contar lo ocurrido a su marido. Él dijo -¡Oh, malvada! ¿Y por qué no lo has besado? Ahora me pondrán en aprieto, ya que pensarán que he sido yo el que lo ha matado. Ella repuso: -No lo hice por no faltar a mi marido. Entonces, a la joven le vino al pensamiento cuánto la había querido Juan, y de cuánto había hecho por ella. Acordó ir a besarlo en su lecho de muerte, en la iglesia de San Pedro, donde estaba siendo amortajado. Le descubrió la cara, lo besó y se desplomó sobre el cuerpo de Juan. El marido contó el caso a la población de Teruel según ella se lo había contado. Acordaron enterrarlos juntos en una misma sepultura, tal como puede comprobarse aún en la actualidad.

Cada año se conmemora en Teruel este hecho. La ONCE no solo publicó aquel cupón de 2004, sino que, posteriormente, el 14 de febrero de 2009, y más recientemente, el 4 de octubre de 2015, los amantes de Teruel han protagonizado sendos cupones, tal como puede verse en las siguientes imágenes.



6.10.15

"MÁS MORAL QUE EL ALCOYANO"









Es curioso cómo nacen las expresiones en nuestro país, y el caso de la que ocupa esta entrada, por supuesto, no lo es menos.
Hablamos de la archiconocida "Tener más moral que el Alcoyano", popular frase que, al contrario de lo que pudiera parecer, tiene ya sus añitos, 68 para ser exactos.
Con ella, nos referimos a alguien lo suficientemente pertinaz como para intentar lo que parece imposible, y es que el Alcoyano, equipo de la ciudad de Alcoy, Alicante (a la que tuve el gusto de conocer no hace mucho -gusto amén de la tormenta que me cayó cuando recorría su popular carrer de Sant Nicolau-), que militó en primera división durante cuatro temporadas teniendo que pelear arduamente (salvo en la temporada 47/48) para mantener la categoría, haciéndose célebre por su brío para conseguirlo.

La cosa no queda ahí, y es que, si aún no es suficiente lo que he contado antes para ganarse tal fama, el Alcoyano se enfrentaba al Espanyol de Barcelona en partido de promoción de ascenso a primera división en el año 1944, partido que a falta de dos minutos para su término, perdía 7-1. El árbitro, para evitar una sangría mayor, pitó el final del partido justo en aquel minuto, el 88, faltando aún dos minutos para los 90 reglamentarios, provocando las inmediatas protestas de los jugadores del Alcoy, teniendo, quizás, el convencimiento de que aún podían dar la vuelta al resultado.



Bibliografía: http://origenlenguaje.blogspot.com.es/

Partido Alcoyano-Valencia (1948) - Hemeroteca de RTVE