24.11.17

DESCUBRIMOS CON EL CUPÓN LA ISLA DE SÁLVORA




La isla de Sálvora, perteneciente a la parroquia de Aguiño (Ribeira, provincia de La Coruña) y es quizás la gran desconocida de entre todas las que componen el Parque Nacional Marítimo-Terrestre de las Islas Atlánticas, de las que también forman parte las pontevedresas islas Cíes.
Motivo de ello puede ser la ausencia de población y de servicio regular de pasajeros que la arriben, y es que no debe de ser sencillo vivir en una isla de menos de 2 kilómetros cuadrados de superficie, a 3 kilómetros de tierra continental, y en uno de los puntos más lluviosos de España.

Solo está permitido desembarcar y fondear en la llamada Praia do Castelo, también conocida como Praia do Almacén, en alusión a una antigua factoría de secado y salazón que en su día existió. Este es también el emplazamiento de la estatua de la Sirena dos Mariños, codiciada por fotógrafos y visitantes. Un pequeño faro la escolta en días de mal tiempo.
A pesar de su escasa superficie, sarracenos y nobles la ambicionaron por su capacidad para acoger cultivos y ganado. En el siglo XIX se consolida en ella una pequeña aldea de ocho casas en torno a una plaza y dos fuentes de agua potable, alcanzando una población de unos sesenta habitantes. De entre ellos, destacaron tres mujeres: Cipriana Oujo, Josefa Parada y María Fernández, de entre 14 y 24 año, que fueron distinguidas con el apelativo de Las Heroínas de Sálvora (ver fotografía) por su auxilio a los náufragos del vapor-correo Santa Isabel en 1921, logrando salvar la vida de decenas de personas. La hazaña les valió varias medallas al mérito, y a su localidad, Ribeira, el reconocimiento de Muy Noble, Muy Leal y Hospitalaria, por parte del rey Alfonso XII


En 1958, la familia Otero-Goyanes, de ascendencia noble, se hace con la propiedad de la isla al comprarla al Estado Español por casi 1300000 de pesetas de la época. Desde entonces, y hasta 1972, momento en el que el último habitante abandona la aldea, la isla vive un proceso de creciente declive económico.
En 2007 fue adquirida por Caixa Galicia, y ese mismo año el Ministerio de Medio Ambiente ejerce su derecho de tanteo, comprando Sálvora y dos islotes más: Noro y Vionta. Desde entonces la isla ha sido rehabilitada poco a poco con fines turísticos.
La sirena de Sálvora (ver siguiente fotografía), es una escultura que data de 1968, obra del escultor Islmael Ortega Martín, natural de Burgos, que la realizó por encargo de Joaquín Otero-Goyanes, marqués de Revilla y heredero de los primeros propietarios de la isla. La leyenda de la sirena de Sálvora explica el origen de esta familia, que convirtió la antigua fábrica de salazón en un pazo y la taberna del pueblo en la capilla que hoy en día preside la playa que protagoniza el cupón del 11 de agosto de 2014.


Imagen escogida para ilustrar el cupón. Gentileza de Turgalicia.

19.11.17

EL CUPÓN MÁS "BLACK" DE TODOS


Con motivo del llamado Black Friday (Viernes Negro), la ONCE pone a la venta para el sorteo del próximo 24 de noviembre el cupón que protagoniza esta entrada, el primero dedicado a esta festividad (y ya puestos a hablar de primeras veces, es reseñable que esta sea también la primera vez que hablamos de un cupón antes de la fecha del sorteo).
El término de esta festividad, procedente de Estados Unidos -cosas de la globalización-, vio su origen en los años 60 en la ciudad de Filadelfia, Pensilvania, haciendo alusión, según se dice, a la ingente cantidad de personas y vehículos que abarrotaban la ciudad con motivo de las primeras compras navideñas (recordemos que las fiestas navideñas dan comienzo en Estados Unidos el día de acción de gracias, el Thanksgiving Day, el último jeueves del mes de noviembre. El Black Friday es el día siguiente). Otra explicación asegura que el término Black (negro) hace referencia al superávit obtenido por los comercios ese día, el cual logra que los números rojos pasen enseguida a negros.
Sea como sea, lo cierto es que esta fecha se ha hecho señalada en gran parte del mundo, especialmente en Europa, China, Japón, Australia, Nueva Zelanda y los países latinoamericanos. Desde el año 2005 se llevan repitiendo los mismos datos. El viernes negro es el día con mayor movimiento comercial a escala mundial, desbancando, en el caso de España, a los días previos a la fiesta del día de Reyes o las rebajas estivales.

Imagen de unos almacenes en Filadelfia a finales de los 60. En ella es posible observar los tonos oscuros de las ropas de los viandantes, propios de los meses de invierno.

18.11.17

UN CUPÓN DE LA DELEGACIÓN TERRITORIAL DEL CAMPO DE GIBRALTAR

Es curioso que la ONCE contara con delegaciones territoriales, allá por los setenta y ochenta, como la que protagoniza esta entrada. Eran pocas las que no tenían su sede en una capital de provincia, ni en todas ellas existía una delegación. En aquellas dos décadas se llamaban delegaciones provinciales o delegaciones comarcales, según dónde estuvieran ubicadas sus principales oficinas.
En 1980 eran 33. De ellas, solo seis eran gestionadas en localidades que no eran capital de provincia, si bien su población era extensa. Esto ocurría en provincias de demografía densa que no estuvieran centralizadas en una sola ciudad (esto explica, por ejemplo, que en las provincias de Madrid, Barcelona o Valencia no detentaran más de una), o en las que la ONCE prefirió fijar sus delegaciones en localidades más pobladas que la propia capital (casos de Vigo, en Pontevedra o Algeciras, Jerez de la Frontera o La Línea de la Concepción, en Cádiz). Alcoy, en Alicante y Cartagena en Murcia poseían su propia delegación, las cuales coexistían con las de la capital.


Las dos tiras de las fotografías anteriores, que ya forman parte de mi colección llegando de la mano de Sergio Cámara Madrid, vinculado en la ONCE en San Fernando, Cádiz, corresponden a la delegación del Campo de Gibraltar, cuya sede se situaba en Algeciras, y que adquirió esta denominación ya en los 80 (anteriormente, tal como muestra la siguiente fotografía solía aparecer en el cupón el apelativo Ceuta-Algeciras).


A Sergio le agradeceré siempre su aportación. Como no podía ser de otra manera, ingresa en la lista de personas que han colaborado en mi colección, ocupando un lugar de especial cariño dada la rareza de los cupones de esta delegación. A él va dedicada también esta entrada.

8.11.17

LA MODA ALEMANA FEMENINA DE LA EDAD MEDIA: ATÍPICA TEMÁTICA PARA EL CUPÓN. EXPLICAMOS DE DÓNDE SE OBTUVIERON LAS ILUSTRACIONES DE LA SERIE

Los cupones del siglo XXI se caracterizan por estar dedicados, casi en el 100% de los casos, a temáticas nacionales de diversa índole, habiendo relegado al olvido materias con un carácter más internacional más propias de la primera década y media de colección, cosa que echo de menos de manera particular.
Hubo una serie en 1989, de la que ya hemos hablado en alguna ocasión, dedicada a la historia de la vestimenta. Aquella fue una serie muy peculiar y llamativa al mismo tiempo; a los por entonces tradicionales fondos lisos de color amarillo, rojo, azul y verde (colores destinados no por casualidad para los cuatro días de la semana en los que había sorteo "diario") se les incorporó unos grabados de bella estética con los que se presentaron diferentes atuendos típicos en Europa hasta el siglo XVI, recogidas de la obra alemana Historia del Vestuario, publicada hace ya más de 150 años por la editorial Braun & Shneider, regentada por el ilustrador Friedrich Schneider. En la portada moderna de esta publicación en su versión inglesa (ver a continuación) podemos incluso observar el rostro de la mujer de la Corte borgoñesa representada en el cupón del 15 de mayo de 1989.

Portada de la publicación Historia del Vestuario en su versión británica. Edición moderna.
Ilustración presente en la portada de la obra Historia del Vestuario.
Varios son los cupones que, en esta serie, presentan ilustraciones de personajes -generalmente nobles- de la sociedad medieval alemana y detalles de sus típicos atuendos, que solían ser influenciados por los talleres de Flandes, considerados por entonces los mejores del continente.
La prenda principal era la túnica, siendo, en el caso del emperador del Sacro Imperio Romano-Germánico y la alta nobleza, adornado con pieles o tejidos de oro. Las telas eran de colores brillantes, y el adorno característico de las mujeres eran los festones en forma de pétalo.
Los vestidos femeninos eran ceñidos con cinturones anchos, y como abrigo se empleaban amplias capas de lana.
Con el movimiento renacentista procedente de Italia, la moda femenina experimentó grandes cambios que contrastaban con los de la época inmediatamente anterior, nada lejana en el tiempo. La túnica, muy común en el siglo XIV, se transformó en vestido ajustado en el talle, sin cuello, con amplia falda y mangas de formas muy variables. A veces flotantes, llegando hasta el suelo, y otras veces eran abullonadas, pero sujetas con un puño a la mueca. Debajo de ella, se usaba prenda interior o camisa. Sobre el traje se colocaba un gabán, prenda por lo general suntuosa, bordada con hilos de oro y sujetada con cintas. Los cabellos solían estar recogidos por redecillas o tocas de formas muy variadas.

Ilustración que muestra un ejemplo de moda femenina alemana, también presentes en el cupón de la ONCE


5.11.17

DE PASEO POR LAUDIO/LLODIO, LA 2ª CIUDAD DE ÁLAVA

Casa Ugarte. Llodio (Álava). Años 40 del siglo XX
Bandera de Llodio

Perteneciente al partido judicial de Amurrio, la ciudad de Llodio (Laudio en Euskera), cuenta con algo más de 1000 años de historia constatados. Le dedicamos hoy esta entrada:
Esta localidad surge de la unión de cuatro pequeños barrios -Larra, Goienuri, Larrazábal y Olarte- en una entidad administrativa denominada Valle, en alusión a la comarca en la que se asentaban, cuyo señorío estuvo encabezado desde entonces y hasta el siglo XIX por los llamados familiares del Señor de Bizkaia: los Mendoza, Leonor de Guzmán y por último la estirpe de los Aiala. Durante estos nueve siglos, tiempo en que el feudalismo pasa totalmente a la historia, el valle se regía por las leyes del Fuero de Bizkaia. Esto se vio reflejado en Llodio, ciudad pequeña por aquel entonces (no es hasta mediados del siglo XX cuando se produce en ella un boom demográfico que perdura hoy día), cuyos habitantes se dedicaban eminentemente a oficios ganaderos, aunque también por nobles, lo que le valen unas condiciones de privilegio en aspectos fiscales y penales.
A finales del siglo XV, tras unos pleitos fundamentados en la disputa de Álava y Vizcaya por su posesión, la primera la integra en su territorio, siendo actualmente, tras la capital, la segunda población del territorio histórico alavés.

En su situación, a medio camino entre Vitoria y Bilbao, radica su importancia empresarial y económica en la actualidad, si bien su patrimonio histórico y paisajístico la hacen única en la provincia de Álava. Varias son sus ermitas e iglesias, lo cual le vale para que en ella se desarrollen eventos y fiestas de relevancia en todo el País Vasco (destacan la feria de San Blas, en febrero; la onomástica de Santa Águeda, o la de San Prudencio -festejada con tamborrada y concurso de caracoles-).
En el cupón del 31 de octubre de 1997 aparece una fotografía de una de sus edificaciones históricas más representativas: la Casa-Torre Ugarte, única en pie de lo que fue su fortín, que consta de cuatro plantas y unos doce metros de altura. Posee dos cuerpos adosados, de los que uno es conocido como El Palacio. La torre fue levantada por Manuel Ugarte y Orue en 1718, y su componente principal es la mampostería. Destacan las figuras talladas en las esquinas del alero, así como el escudo de los Ugarte sobre la puerta.